31 de marzo de 2020

Moscú (4)

Ya había dejado de llover y aprovechamos para atravesar la Plaza Roja, cruzar el puente Bolshoy Moskvoretsky (que estaba en obras...) sobre el río Moscova y plantarnos en la serpenteante isla. Caminamos por el lado sur de ésta y fuimos disfrutando de las casas del lado opuesto, con bonitos y suaves colores. Cruzamos de nuevo, esta vez no el río sino el canal, por el puente Luzhkov. Éste es peatonal y curvado, con la peculiaridad de tener escalones por la parte central. El otro lado del canal ya pertenecía al distrito de Zamoskvorech, y continuamos paseando por la ribera de éste. Había grupos de jóvenes protegiéndose bajo los puentes mientras hablaban, escuchaban música y monopatinaban. De hecho, por todo el borde del río, una vez reincorporado el canal, había rampas "half pipe" invertidas que no sé si eran también para ello.

Aparte del monumento a Pedro el Grande, visible desde lejos por sus velas, y la cercana y dorada cúpula de la Catedral de Cristo Salvador, se veía en la lejanía y a través de los pequeños callejones un enorme edificio que me desorientó. Pensaba que era el Edificio de Kotelnicheskaya Naberezhnaya (Universidad Estatal de Moscú), visto el día anterior. Pero, no, resulta que las Siente Hermanas, que también había citado pero sin saber qué eran realmente, son los siete rascacielos de estilo soviético que hay repartidos por Moscú. El de este caso era el Ministerio de Asuntos Exteriores.


Después de hombres enchaquetados que salían a fumar en los portales de sus oficinas, pasamos por delante del Central House of Artist, el cual parece incluir el Museo de Arte Contemporáneo New Tretyakov, galerías un poco anticuadas y exposiciones temporales. Me llamó la atención que, una cosa que me encontré y sorprendió hace más de veinte años junto al Guadalquivir, como son chorros de agua que surgían del mismo suelo para refrescarse, estuvieran también junto al Moskova, frente a la galería. No es que sea un gran descubrimiento, pero me extrañó en una ciudad como Moscú. También es cierto que, investigando por la red, se ven muchas personas tomando allí el sol en verano. El cambo climático...

Empezó a llover de nuevo y nos resguardamos entre los que parecían ser puestos para ferias, mercadillos, quioscos o a saber; pero vacíos. Fue una bonita escena la del rascacielos de fondo, los tardíos rayos de sol entre las nubes y las gotas de agua sobre el crucero turístico estilo Mississippi. Dejamos atrás a una romática pareja también resguardada (¿está en su sitio la palabra "también"?) y a un chaval absorto en su móvil para profundizar en el Parque Gorki y hacer parada a merendar.


Tras porciones de pasteles e infusiones de tés nos levantamos para voler por otra parte del parque. A pesar de que el sol había desaparecido y estaba chispeando, había más viandantes por allí. Unos trabajadores montando y probando un escenario y un estanque con grandes chorros de colores nos llevaron hasta el museo del parque, con grandes columnas y adornos soviéticos, incluyendo la cara de Lenin. Nos pusimos a cubierto para aprovechar las muchas alternativas fotográficas que daba, sobre todo con el ojo de pez.

Ahora, a tiempo pasado, me da mucho coraje no haber continuado hasta el final del parque pues, aparte de haber localizado el estadio Luzhniki, a donde iríamos el día siguiente, hubiéramos descubierto el famosos y, por lo que veo, precioso Cementerio Novodévichi. También es verdad que la lluvia y la noche no acompañaban a ello. Y, además, creía que era donde se desarrolló una escena de Golden Eye (una de mis películas preferidas) pero, no; fue en el Memento Park de Budapest (¡pero tampoco lo ví allí!). Subimos la gran avenida o casi autovía proveniente del Puente de Krimsky para entrar en la estación de metro de Oktiábrskaya.

Fotografías:
https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/albums/72157708972376852

Página web:
http://www.alvaromartinfotografia.com