23 de enero de 2018

Budapest (2)



Sólo al llegar a la ciudad había un sol radiante, siendo el resto de la estancia húmeda y nublada. Lo confirmamos al salir de la estación de metro de Kálvan Tér y encarar la Avenida del Museo (Múzeum Körút), nombre proveniente del Museo Nacional de Hungría que en ella se encuentra, con la fachada en obra como muchos de los elementos a lo largo de mis viajes que fastidian la fotografía de turno. En la acera contraria se entremezclan librerías antiguas con restaurantes de comida rápida y sana.

El siguiente "checkpoint" previsto se encontraba pegado a la misma avenida, aunque ligeramente escondido. Se trata de la Gran Sinagoga de Budapest, también conocida como la Sinagoga de la Calle Dohány. Es la más grande del mundo tras la de Nueva York. Los horarios oficiales no coincidían con los reales, pues estaba cerrada. No me atrae especialmente la temática judía, pero viendo su interior a través de Internet me hubiera encantado entrar. De todas formas, la bordeamos por la izquierda junto a imágenes  de conocidos personajes hasta llegar a la Memoria de los Mártires Judíos, ese sauce llorón de ramas metálicas.

Atravesamos las calles aledañas en dirección centro ojeando cierto ambiente alternativo tan de moda hoy en día, con grafitis, alimentación sana, etc. En este viaje, y dentro de los parecidos razonables que me van surgiendo, vi un edificio que comunicaba el barrio en cuestión con la gran avenida Bajcsy-Zsilinszky Út (a saber qué significa...) por medio de un arco abovedado que me recordó a Estocolmo (¡miren y comparen! | A -> https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/24466448307/in/album-72157688491924192/ | B -> https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/36706789900/in/album-72157685738138091/ ). Cruzando la avenida se planta uno en la catedral. Otro edificio a rodear, esta vez para situarse en su frontal y la plaza donde se encuentra.

La catedral de San Esteban es neoclásica y con planta de cruz griega (87 x 55 metros). El interior cuenta con decoración de los siglos XIX y XX, presidiéndolo la mano del santo que da nombre a esta también basílica. A la cúpula se sube una parte en ascensor y otra por escalera de caracol de 364 escalones, recompensándonos con unas espectaculares vistas de 360 (esta vez grados) para que descansemos nuestro tren inferior (sobre todo si has subido de dos en dos).

Nos detuvimos ante la hermosa fachada de la Antigua Caja Postal de Ahorro, representante del estilo Art Nouveau o Secesión Húngara que abunda en la ciudad. Ese estilo también aparece en la muy cercana Plaza de la Libertad, presidida por un monumento de la URSS. Pleno siglo XXI y la cruz gamada sigue siendo de los malos y la hoz y el martillo de los buenos. Que le pregunten a los polacos, a ver qué diferencia ven...

Un absurdo puente que representa a un marxista de turno conecta con la parte de atrás del parlamento, donde un mirlo (negro, no os emocionéis) bombardeaba una y otra vez con la misma almendra para poder extraer su desayuno. En fin, estas escapadas de tiempo tan limitad no permiten entrar en cada edificio de interés, con lo que saludamos al omnipresente San Esteban y nos dirijimos al Puente de Margarita.

Desde muchos emplazamientos parece un puente normal en lo referente a su rectitud, mas caminando sobre él se descubre su forma de V. En su vértice está la corona y es de donde se puede acceder a la Isla Margarita, enésimo punto de interés no visitado. De nuevo unas pocas fotografías del parlamento desde la orilla contraria, es decir, desde Buda, y esta vez con luz diurna. Paramos a almorzar en un vegano más que recomendable, ligeramente escondido tras la plaza del mercado y la iglesia de Santa Ana. Se llama Eden Vegán.

Empezaba a oscurecer y grandes bandadas de aves recorrían el Danubio en sentido opuesto al del mismo para buscar cobijo. Nosotros cruzamos de nuevo el Puente de las Cadenas, saludando con burla a los fieros mas deslenguados felinos. Encaramos la calle peatonal Zrínyi U. (el nombre parece provenir de un conde) donde al fondo se divisa la torre central de la catedral. Esta vez no es un parecido razonable, sino cercanía a la clonación. Me refiero a lo recién escrito en comparación con la calle zaragozana Alfonso I y El Pilar al fondo (¡miren y comparen! | A -> https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/25416006808/in/album-72157688491924192/ | B -> https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/38078839102/in/album-72157690003137246/).

Entre franquicias y norias de turno tomamos la calle Váci U. para echar nuestro ojo turístico (que no viajero) a bonitos vasos para sostener velas (no, no venía nadie con nosotros), comunistas tazas metálicas y descubrir  la marca FjallRaven KanKen, regalo navideño para uno de los dos bandos/mitades. Desembocamos en la plaza del Mercado Central, donde compramos en el puesto de una encantadora viejecita unos "strudels" o similares que tuve que repetir. Estábamos en mesas y asientos de madera al aire libre pero, aunque cubiertos, la lluvia nos invitó a marchar y la caminata de 10 kms a descansar. Pero que nadie se preocupe, ¡no hay dos sin tres!

Fotografías -> https://www.flickr.com/photos/alvaromartinfotografia/albums/72157688491924192

Página web -> http://www.alvaromartinfotografia.com